
Los estudiosos del pasado recurren a las fuentes históricas como un modo de acceder al conocimiento de las comunidades que intentan interpretar.
Durante mucho tiempo, las fuentes escritas constituyeron las fuentes más relevantes. Sin embargo, al apelar exclusivamente a ellas quedaban fuera de estudio aquellas sociedades o grupos que no habían desarrollado la escritura.
En los últimos años, se han agregado otro tipo de fuentes: las iconográficas, que se basan en los grabados, pinturas o dibujos, por ejemplo. Este tipo de fuentes permite acceder a los modos de vida de las sociedades que habitaban el actual continente americano antes de la llegada de los conquistadores. Un análisis minucioso de las imágenes permite conocer cuáles eran sus principales trabajos, el tipo de creencias, las prácticas familiares o sus pautas de alimentación.
Por ejemplo:
• Guiar a sus alumnos para que las agrupen siguiendo un criterio temático: fuentes que remiten al trabajo, a la educación, a las creencias y rituales, a los diferentes grupos de poder, etc.
• Solicitar que describan minuciosamente cada una de las imágenes que conforman un conjunto temático. Si se trata de un grupo que remite a los trabajos, pedirá, por ejemplo, que señalen qué trabajos se realizan, quiénes son los trabajadores, qué tipo de herramientas usan.
• Encargar epígrafes descriptivos de las imágenes.
• Pedir que imaginen y escriban posibles diálogos entre los personajes representados.
• Proponer que escriban textos informativos que expliquen las situaciones reflejadas en un conjunto de imágenes.
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